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Qué sofá elegir

El sofá es uno de los muebles protagonistas en una casa. Sus funciones son múltiples: viste el salón, acomoda a los invitados y garantiza momentos de relax. Debe combinar, por tanto, estética y confort. La apariencia de un sofá es un buen indicador de su nivel de confort.

En ArchiExpo, los sofás se clasifican principalmente por tipo —rectos, modulares, cama, de esquina, compactos, en arco de círculo, redondos—, opciones —reclinables, con reposacabezas, con almacenamiento, etc.— y estilo —moderno, clásico y de estilo—.

Los sofás se han convertido en mucho más que una opción de relajación. La industria está innovando constantemente con nuevas tecnologías que hacen de este mueble un elemento todo en uno. Los sofás inteligentes incluyen ahora cargadores de teléfonos móviles y altavoces, por ejemplo.

 

Sofá moderno caliaitalia

 

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  • ¿Cómo elegir un sofá?

    Sofá modular MAXALTO

    Elegir un sofá no es solo una cuestión de gusto, sino también de estilo de vida. Un sofá de terciopelo blanco quizás no sea la mejor opción cuando se tienen hijos pequeños. Un sofá en U podría no encajar en un estudio por sus dimensiones.

    El sofá es a menudo el corazón del salón: nos acoge mientras nos relajamos viendo una película o leyendo un buen libro. Garantiza, además, la comodidad de nuestros invitados, que también podrán quedarse a dormir si es sofá cama. Le encanta a toda la familia.

    Para elegirlo bien, se tendrá que evaluar de antemano:

    • El espacio disponible para el sofá.
    • La disposición de la habitación.
    • El número de plazas.
    • El tapizado.
    • La utilización esporádica como sofá cama.
    • La utilización habitual como cama supletoria.
    • La facilidad de mantenimiento.
    • El presupuesto.
  • ¿Cómo elegir las dimensiones del sofá?

    Sofá moderno BAXTER

    El primer criterio a la hora de elegir un sofá son las dimensiones. Sería una lástima recibir un sofá y ver que no cabe en el salón. Estas son algunas de las preguntas previas que habrá que hacerse:

    • ¿Cuál es el espacio disponible en el salón para el sofá? Será imprescindible tomar las medidas de la habitación y disponer de ellas en el momento de elegir el sofá. Las tiendas de sofás disponen de amplios espacios de exposición, por lo que los muebles tienden a parecer más pequeños de lo que en realidad son.
    • ¿Cuántas plazas se necesitan? ¿Dos? ¿Tres? ¿Seis?
    • ¿Sofá de esquina o sofá recto? La forma se asocia igualmente a las dimensiones.
  • ¿Qué tipo de sofá elegir?

    Sofá de esquina LONGHI

    El segundo criterio será la utilización. El uso que se vaya a hacer del sofá depende del estilo de vida y de las preferencias. ¿Se necesita una cama supletoria? De ser así, un sofá cama será la opción más idónea. ¿Hay niños pequeños o mascotas en casa? No hay que olvidar que el mobiliario se desgasta mucho más rápido cuando hay niños o animales de compañía cerca. Para garantizar una mayor vida útil de los muebles, habrá que optar en este caso por materiales resistentes, duraderos y antimanchas. La organización del espacio es otro de los puntos que entra en juego. Algunos sofás vienen con brazos que se pueden utilizar como zona de almacenamiento. Las chaises longues de algunos sofás de esquina hacen las veces de baúl para guardar, por ejemplo, mantas, sábanas o almohadas.

    • Sofá recto: es el sofá por excelencia, apto para casi todos los salones. Los sofás rectos suelen disponer de 2, 3 o 4 plazas —o incluso más— y pueden ser fijos o convertirse en cama.
    • Sofá de esquina: permite cubrir toda una pared o separar una habitación en dos. Los sofás de esquina existen en ángulo recto, con rinconera izquierda o derecha o con rinconera reversible. Del mismo modo, pueden ser fijos o transformarse en sofá cama.
    • Sofá modular: se adapta a la morfología del cuerpo y representa un buen soporte para la columna vertebral. Los sofás modulares están disponibles en 2 o 3 plazas, con rinconera y sillón, funciones de relajación manuales o automáticas —reposacabezas y respaldos reclinables, o reposapiés ajustable—.
    • Sofá en arco de círculo: se trata de un sofá curvo cuyo estilo refuerza el ambiente de la habitación. Los sofás en arco de círculo están disponibles en diferentes tamaños.
    • Sofá redondo: su forma circular es ideal para las reuniones familiares o con amigos. Los sofás redondos se componen de varios módulos —dos semicírculos o cuatro cuartos de círculo—, con un respaldos independientes o sólo en el centro.
    • Sofá cama: es ideal para una primera mudanza o para superficies pequeñas. Los sofás cama no requieren mucho espacio y se pueden utilizar como cama supletoria o como cama habitual. Las dimensiones de la cama van desde  90 x 190 cm hasta 160 x 200 cm —para 1 o 2 personas—.
  • ¿Qué armazón y suspensión elegir para un sofá?

    El armazón del sofá es lo que le da su esencia, a través de los reposapiés, los brazos, el respaldo o los asientos, entre otros. Puede ser de madera o de metal —sobre todo para los modelos con funciones de relajación—, aunque si lo que prima es la resistencia y la solidez, habrá que decantarse por estructuras de madera maciza, como el pino, por ejemplo. El armazón suele estar compuesto por tableros de madera contrachapada, de partículas o de fibras. Se considera que el sofá tendrá una buena resistencia cuando el grosor de dichos tableros sea superior a 15 mm.

    En términos de montaje, el grapado es el método más habitual al ser el más fiable. Se pueden encontrar igualmente estructuras encoladas y grapadas, que garantizan una mayor resistencia. En los casos de los sofás cama, el mecanismo de apertura del sofá es un elemento clave, sobre todo si hay que desplegarlo con frecuencia. Estos son los tres tipos de mecanismos principales, asociados a la utilización del sofá:

    • Uso diario: el sofá se abre directamente, sin necesidad de quitar los cojines.
    • Uso regular: los cojines del respaldo deben retirarse antes de desplegar el sofá, aunque los cojines del asiento permanecen sujetos al armazón.
    • Uso ocasional: deben extraerse tanto los cojines del respaldo como del asiento.

    Las suspensiones son las que soportan la presión de los cojines. Se encuentran tanto en la zona de asiento como a la altura del respaldo y determinarán el nivel de confort del sofá. La suspensión utilizada para la zona de asiento suele venir recubierta por una tela y puede ser de 2 tipos:

    De cintas elásticas: este sistema ofrece una distribución óptima del confort por todo el asiento. Consiste en una serie de tiras elásticas de 5 a 8 cm de ancho, tensadas y grapadas en forma de espiga sobre una superficie plana, y entrelazadas luego para una mayor resistencia. Nota:  es el único sistema de suspensión utilizado en la fabricación de sofás de esquina ya que la instalación de muelles a la altura del ángulo resulta difícil.

    De muelles: este sistema, por su parte, ofrece un confort más independiente puesto que cada muelle reacciona de forma aislada según la presión ejercida. Se conoce por su elasticidad de larga duración. Existen diferentes tipos de muelles: los muelles helicoidales clásicos, los muelles planos o los muelles Pullmaflex. Si bien, lo ideal en términos de calidad son los muelles revestidos o los muelles tipo Nosag —también llamados «muelles en zigzag» o «muelles ondulados»—, que mantienen su forma durante más tiempo a pesar de los diferentes esfuerzos. Dado que la suspensión del respaldo está sometida a mucha menos presión, normalmente se diseña con cintas elásticas o con una base fija, que suele ser un panel de partículas o de fibras de madera.

  • ¿Cómo elegir el acolchado adecuado?

    El acolchado se refiere al material que rellena los cojines del respaldo y los cojines. Está directamente relacionado, por consiguiente, con la comodidad y la firmeza del sofá.

    Existen varios tipos de acolchado, cada uno con propiedades específicas. La espuma de poliuretano es la más recomendada por su alta densidad —entre 30 y 35 kg/m3—. Este tipo de acolchado se utiliza más a menudo para los cojines del asiento, en los que se busca mayor comodidad que en los del respaldo.

    La espuma de poliéster, de baja densidad —entre 20 y 25 kg/m3—, se utiliza más para los cojines del respaldo o para reforzar los cojines del asiento. Se puede utilizar para recubrir la estructura y atenuar los ángulos más pronunciados. Puede sustituirse por la guata, con una densidad de entre 200 y 500 g/m3, para una acogida más suave.

    Por otra parte, pueden añadirse plumas entre la base y el revestimiento, acompañadas de un núcleo de espuma como soporte, para obtener un fino edredón. Esta técnica se utiliza para obtener un asiento más mullido.

    Los copos de espuma pueden ser una alternativa a las opciones anteriores, para presupuestos más reducidos. Se utilizan a menudo para el acolchado de cojines.

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