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Qué colchón elegir

Los colchones son uno de los elementos del mobiliario básico de interior en casas, viviendas de alquiler u hoteles.

El sector hotelero recurre cada vez más a nuevas tecnologías que ayudan a dormir mejor, lo que permite enriquecer la oferta. Los fabricantes ofrecen camas ajustables por el usuario, colchones inteligentes o materiales técnicos que han demostrado su eficacia en expediciones espaciales. De igual modo, los colchones «conectados» son cada vez más populares.

El presidente y director ejecutivo de YouBed, Mattias Sörensen, explica: «Los huéspedes del hotel pagan por una noche de sueño reparador, y los estudios demuestran que lo primero que buscan es una cama cómoda.».

En la era de la protección del medio ambiente, la sostenibilidad se ha convertido en un criterio esencial. Los fabricantes se han centrado en el reciclaje y los materiales ecológicos.

La compra de un nuevo colchón implica considerar varios factores, entre los que se encuentran el grado de dureza o de flexibilidad. En su sitio web, ArchiExpo clasifica los colchones se clasifican según el número de plazas —individuales o de matrimonio— y su tecnología: de muelles, de espuma, de látex, de muelles revestidos, con memoria de forma, etc.

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  • Cómo elegir un colchón

    Colchón Magniflex

    El ser humano pasa un tercio de su vida durmiendo. Por lo tanto, es esencial elegir un colchón que contribuya al buen estado de salud garantizando un descanso reparador. Estos son algunos consejos de los fabricantes para distribuidores del sector y clientes que pueden ayudar a elegir el colchón adecuado.

    Se recomienda atender a tres criterios principales: la suspensión —espuma, látex o muelles—, la firmeza, acorde con las características físicas de cada uno, y la acogida.

    La morfología será un factor determinante a la hora de elegir un colchón. Las tiendas de camas disponen de guías morfológicas orientativas con índices peso/altura En general, cuanto más ligera es una persona, más blando deberá ser el colchón. Y viceversa: cuanto mayor sea su peso, más firme deberá ser el colchón.

    Habrá que evaluar igualmente la densidad y el grosor del colchón: si el núcleo del colchón no es lo suficientemente rico, se considerará que su densidad es baja. Si el colchón no es bastante denso, el peso del cuerpo, el calor y el sudor harán que se hunda mucho más rápido. Los colchones de espuma y de látex tienen un grosor medio de entre 15 y 20 cm. Un grosor mayor es sinónimo de relleno de calidad. Respecto de los colchones de muelles, cuyo grosor suele oscilar entre 20 y 25 cm, será conveniente optar por los de más de 23 cm.

    Es importante distinguir entre acogida y confort. La acogida es la primera sensación al tumbarse sobre el colchón. Está relacionado con el relleno del colchón —lana, lino, seda—. Por su parte, el confort depende del núcleo del colchón. Está relacionado con la tecnología de composición. Y aunque la acogida tiene un papel relevante, será el confort lo que prime a la hora de elegir un conjunto de cama.

  • Las dimensiones

    El tamaño del colchón es un factor crucial a la hora de comprar una cama. Muchas personas no saben que duermen en un colchón que no se adapta a su altura o a su morfología. Por consiguiente, el sueño no será lo suficientemente cualitativo, incluso en un colchón de alta calidad. Para evitarlo, hay algunas reglas básicas para elegir el tamaño del colchón.

    La longitud se elige en función de la altura. Será aconsejable una cama que mida 15 cm más respecto de la altura del usuario para evitar que sobresalgan los pies —a partir de 1,75 m, será más idóneo un colchón de 200 cm—. El ancho dependerá de la utilización —solo o en pareja— y de la comodidad deseada. Dado que el número de vueltas por noche puede ser de hasta 40, el ancho del colchón no deberá pasar desapercibido.

    Individual De matrimonio
    70 x 190 cm 140 x 190 cm
    70 x 200 cm 140 x 200 cm
    80 x 190 cm 160 x 200 cm
    80 x 200 cm 180 x 200 cm
    90 x 190 cm 190 x 200 cm
    90 x 200 cm 2 x 80 x 200 cm
    100 x 190 cm 2 x 90 x 200 cm
    120 x 190 cm 200 x 200 cm

    La independencia de lechos es la capacidad de un colchón de absorber los movimientos realizados al dormir. Teniendo en cuenta que una persona se gira entre 30 y 40 veces por noche —de 60 a 80 movimientos a dos—, es fácil imaginar la importancia de este criterio. Existen varias opciones: la primera de ellas son los colchones de alta densidad. Estos colchones garantizan una buena absorción de los movimientos y los de su pareja. Otra opción es optar por dos colchones en lugar de uno. Como en el caso de los hoteles, es posible combinar dos colchones individuales sobre un somier de matrimonio para conseguir una verdadera independencia al dormir.

  • Tecnologías de los colchones

    Las diferentes tecnologías son equiparables en términos de calidad, aunque cada una responde a hábitos, necesidades y morfologías específicas. Las necesidades de cada uno determinarán que se opte por un colchón de muelles, de látex, de espuma o con memoria de forma. Algunos fabricantes ya proponen combinaciones de materiales, de látex natural con gránulos de caucho, entre otros. Conocer el tipo de colchón también contribuye a hacer la elección correcta.

    Colchón de muelles Twils

    Colchones de muelles: este tipo de colchón es especialmente apto para personas que traspiran bastante por la noche ya que disponen de aireación natural, además de absorber los movimientos del cuerpo. Estos colchones también pueden incluir varias tecnologías al mismo tiempo: muelles bicónicos, muelles ensacados, muelles continuos. Los muelles bicónicos garantizan un confort dinámico y progresivo. Son especialmente adecuados para personas corpulentas o para quienes deseen una comodidad dinámica. Los colchones de muelles ensacados, debido a la diversidad de muelles y a la independencia de movimientos—cada muelle reacciona por separado—, así como a sus zonas de confort diferenciadas, son especialmente recomendables para las personas que se agitan más durante el sueño. Estos colchones garantizan la firmeza gracias a su carcasa de muelles. Un gran número de muelles es sinónimo de confort, independientemente de su la naturaleza.

    Colchón de látex Dormiente

    Colchones de látex: la principal ventaja del látex es su comodidad. Este material, fabricado a base de hevea, ofrece una elasticidad excepcional y, por tanto, una gran comodidad a la hora de dormir, además de una alta resistencia al paso del tiempo. Puede ser de origen natural o sintético y dota a los colchones de cualidades hipoalergénicas, lo que los hace perfectos para personas propensas a las alergias. Por lo general, se recomiendan para personas con problemas de espalda. Los colchones de látex, con estructura perforada o alveolar, presentan una aireación y un control de la humedad excelentes. Aseguran siempre un gran confort gracias a su alta densidad, ya sea en camas individuales o de matrimonio.

    Colchón de espuma Golden Night

     Colchones de espuma: existen varios tipos de espuma —de poliuretano, de alta resiliencia, con memoria de forma, etc.—. Todos ellos tienen algo en común: garantizan un gran confort siempre y cuando tengan una densidad superior a 35 kg/m³. Por este motivo, será mejor optar por las espumas de alta resiliencia HR/HD, que presentan una elasticidad y confort mejores. Son más resistentes al paso del tiempo y también más asequibles. Para niños o personas con un peso inferior a 60 kg, será preferible una densidad inferior a 35 kg/m³. Cuanto mayor sea la densidad, más cómodo será el colchón. Otra ventaja de los colchones de espuma es su peso. Son más ligeros que los modelos de látex o de muelles y, por consiguiente, más fáciles de manejar y transportar. Es un punto importante en caso de vivir solo o de padecer problemas de espalda.

    Colchón con memoria de forma Golden Night

    Colchones con memoria de forma: la espuma viscoelástica, también conocida como espuma con memoria de forma, alivia eficazmente los dolores de espalda, reacciona al calor corporal y se adapta a la morfología del cuerpo al tiempo que proporciona un buen confort. La espuma se aplica como primera capa de acogida o bajo el relleno tradicional, en cuyo caso también ofrece muy buena independencia al dormir. Esta espuma de poliuretano de muy alta densidad, creada originalmente por la NASA para aliviar la presión experimentada por los astronautas durante el despegue, se adapta perfectamente a cada morfología, limita los puntos de presión gracias a través de una densidad de entre 50 kg/m³ y 80 kg/m³ y mejora así la calidad del sueño.

    Tipos de colchones 

    • Colchón de muelles
    • Colchón de látex
    • Colchón de espuma
    • Colchón con memoria de forma
  • El grosor

    Los colchones gruesos son los más populares, sobre todo los que tienen entre 20 y 30 cm. Para sacar el máximo partido a un colchón, será conveniente un grosor mínimo de 14 cm. Se aconseja un grosor de entre 14 y 20 cm, que también permitirá voltear más fácilmente el colchón. Otra de las ventajas de un colchón de grosor medio será la facilidad para colocar la sábana bajera.

    • GROSOR 14-18 CM
      Un colchón con un grosor de 14 a 18 cm será ideal para camas supletorias, en sofás cama o camas para bebés, por ejemplo. No son demasiado cómodos aunque sí son fáciles de guardar. El grosor del colchón dependerá sobre todo del peso del usuario. Cuanto mayor sea su peso, más grueso deberá ser el colchón.
    • GROSOR 20-25 CM
      Los colchones de 20 a 25 cm son bastante cómodos si su relleno ha sido dispuesto correctamente. Los de espuma y los de látex serán más blandos o más firmes dependiendo de la densidad. Será el propio usuario quien opte por uno u otro colchón de acuerdo a sus preferencias y exigencias en lo que a la comodidad se refiere. Los dolores de espalda requieren colchones de alta densidad o con memoria de forma.
    • GROSOR DE 25 CM O MÁS
      Los colchones de 25 cm o superiores han sido diseñados para proporcionar una mayor comodidad para dormir. Se distinguen por su grosor y por sus muchas ventajas en términos de confort, aunque también en términos de vida útil y aireación. Este tipo de colchón es especialmente idóneo para parejas ya que aisla los movimientos del otro durante el sueño. Si bien, presenta una desventaja, al necesitar un mantenimiento regular.
  • Cuándo sustituir un colchón

    Los profesionales están de acuerdo: los colchones se deben cambiar a cada 10 años. No existe necesidad de conocer exactamente en qué año se adquirió el colchón: el cuerpo dirá cuándo se debe comprar uno nuevo. La rigidez muscular y el dolor de espalda al despertar indican que el colchón ya no está en buen estado. Su apariencia también es un elemento revelador. Las zonas deformadas aparentes o un hundimiento generalizado, por ejemplo, son una prueba determinante: la vida útil del colchón ha expirado y es hora de hacerse con uno nuevo.
    Se recomienda cambiar el colchón y el somier al mismo tiempo. El somier es también un elemento clave en una buena cama, ya que influye mucho en la comodidad y la durabilidad del colchón. Existen varios tipos de somieres, dependiendo de las necesidades de cada uno: de láminas, tapiflex, de muelles o articulado.

  • Mantenimiento

    Cuando el nuevo colchón esté instalado, será imprescindible proporcionarle un correcto mantenimiento para que dure en buen estado el mayor tiempo posible. Sin olvidar que el colchón y la ropa de cama son lugares propicios para las bacterias y los ácaros.

    Por otra parte, el sudor también se filtra en el colchón, lo que crea un ambiente húmedo en el pueden proliferar las bacterias y el moho. Además de la limpieza regular, las buenas prácticas contribuirán a que la cama sea un lugar limpio y sano.

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